La foto y él
Le llenaba de lágrimas ver esa foto, donde estaba capturado ese lugar tan pacífico que solía ir con una persona muy importante, que hoy se había ido. Y con irse me refiero a que ya no hablaban tanto, ya no lo tenía siempre cuando lo necesitaba, lo había perdido y aunque hablasen ya no era lo mismo. Tomó la foto, se acostó y se pasó horas viéndola, podía recordar perfectamente todos los momentos que había pasado allí. Solían salir buscando lugares en los que se sintieran cómodos, daban vueltas y vueltas, terminaban en ese lugar siempre, caminando juntos por la vía y sentados hablando sobre muchas cosas, hasta que anochecía y debían irse. Llegó un momento en el que directamente ese era su punto de encuentro, ya no buscaban más, ese lugar se les hacía cómodo, estaban solos, sin que nadie los moleste o intervenga. Siempre se le venía a la mente un día en el que él recostó su cabeza en sus piernas y la observaba encantado, en lo que le dijo: “ ...